¿Por qué tantas pruebas en tan pocos días?
Cuando ves la lista de todo lo que le van a hacer al bebé en la maternidad, impresiona: pomada en los ojos, un pinchazo, otro pinchazo en el talón, un sensor en el pie, un aparatito en la oreja... Parece mucho para alguien que acaba de nacer. Pero cada prueba mira una cosa distinta y ninguna se repite sin motivo. Es, en realidad, un chequeo completo comprimido en 48 horas. La ventaja de hacerlo todo ahora es que, si algo necesitara mirarse con más calma, se coge muchísimo antes que si esperáramos a que diera síntomas.
Vamos una por una, en el orden en que suelen ocurrir.
El test de Apgar: una foto de los primeros minutos
Nada más nacer, la persona que atiende el parto mira cinco cosas del bebé —el color, el pulso, cómo respira, cómo se mueve y cómo reacciona— y les pone una puntuación. Se hace al minuto de vida y otra vez a los cinco minutos [7]. No hay agujas ni máquinas: es pura observación.
Importa entender qué NO es esto. No es una nota que se le pone al bebé para toda la vida. Es una foto de cómo se está adaptando en esos primeros minutos, para que el equipo sepa si necesita echar una mano (un poco de estímulo, algo de oxígeno) o si todo va sobre ruedas [7]. Y un detalle que tranquiliza: es normalísimo que un recién nacido tenga las manos y los pies algo azulados en el primer minuto —eso es lo esperado, no un fallo— [7]. La inmensa mayoría de los bebés "aprueban" sin ayuda o con muy poquita.
La pomada en los ojos
Justo después, se le pone en los dos ojos una pomada antibiótica (en España, lo habitual es eritromicina) [10]. Suena raro ponerle antibiótico a un bebé sano, pero la razón es sencilla: al pasar por el canal del parto, el bebé podría coger una infección ocular seria si la madre lleva ciertos gérmenes, a veces sin saberlo porque no dan síntomas [10]. La pomada es un seguro de un solo uso: se pone a todos los bebés, nazcan por parto natural o por cesárea, y no significa que se sospeche nada de la madre [10]. Además puede esperar un poco: no interrumpe el primer contacto piel con piel [10].
La vitamina K: el pinchazo que más dudas genera
Este es el que más preguntas levanta, así que vamos con calma. Todos los bebés nacen con niveles bajos de vitamina K, que es la que hace falta para que la sangre coagule bien [4]. Sin un suplemento, un pequeño porcentaje de recién nacidos podría tener sangrados graves —lo que se llama enfermedad hemorrágica del recién nacido—, y los más peligrosos pueden aparecer semanas después del parto [4,5]. Desde que se pone la vitamina K de rutina, esto casi ha desaparecido [4].
Aquí está la clave, y es importante contarla bien: la duda de verdad no es "vitamina K sí o no". Es "vitamina K en pinchazo o en gotas". Existe una versión oral, en tres tomas repartidas en las primeras semanas, para familias que no quieren la inyección [4]. Una gran revisión que juntó 13 estudios encuentra buena evidencia de que el pinchazo, en una sola dosis, protege de los sangrados tempranos; de los tardíos, que son los más peligrosos, esa misma revisión no localizó ensayos que probaran ni el pinchazo ni las gotas —pero fuera de esos ensayos, los datos de la práctica real sí respaldan que el pinchazo protege también de esa forma tardía [5]. La versión en gotas exige acordarse de las tres tomas exactas y no hay pruebas de que proteja igual de la forma tardía [4,5]. Por eso las guías españolas ofrecen la oral solo a quien rechaza el pinchazo, no como algo equivalente [4]. El pinchazo se puede hacer más llevadero con el bebé al pecho o con contacto piel con piel [4].
La prueba del talón
A las 48-72 horas de vida [19], se pincha el talón del bebé para sacar unas gotas de sangre que se ponen en una tarjeta de papel y se mandan a analizar [6]. Con esas gotas se buscan alrededor de 21 enfermedades del metabolismo y de las hormonas que no dan ningún síntoma al nacer, pero que, si no se cogen a tiempo, pueden causar problemas graves de desarrollo... y que son tratables si se detectan pronto [6]. Se hace a las 48-72 horas a propósito [19]: hace falta que el bebé haya hecho ya sus primeras tomas para que el análisis refleje su funcionamiento real [6]. Es gratuita y se ofrece a todos los recién nacidos [6]. El pinchazo duele lo que dura un pinchazo —un segundo— y es de las pruebas con más beneficio de todo el paquete.
El oído y el corazón, sin dolor
Dos pruebas más, estas sin pinchazos. El cribado auditivo (las "otoemisiones") mide si el oído responde bien al sonido: un auricular blando emite un sonido suave y un micrófono capta el eco que devuelve un oído sano [3]. Detectar pronto un problema de oído permite empezar a ayudar mucho antes; sin cribado, antes se tardaba de media hasta los 2-3 años en darse cuenta [3].
El cribado del corazón usa un sensor de pulsioximetría —la misma pinza de luz que se pone en un dedo— en la mano derecha y en un pie, para medir el oxígeno en sangre sin pinchar [2]. Algunas cardiopatías graves no dan soplo ni síntomas en las primeras horas, y este cribado ayuda a encontrarlas a tiempo [2].
Un mensaje importante para las dos: que una prueba de cribado pida repetirse no es un diagnóstico. Es justo lo que se espera que haga un buen cribado: avisar de "esto conviene mirarlo con más calma", no de "esto está mal" [12]. En el oído, muchas veces la repetición se debe a ruido, a líquido del parto o a que el bebé estaba inquieto. La mayoría de las repeticiones acaban en normalidad.
El peso: primero baja, luego sube
Casi todos los bebés pierden peso los primeros días, y no es culpa de nadie: el bebé suelta el líquido que traía de más, expulsa el meconio y aún está ajustando las tomas [14]. Se espera una bajada de en torno al 10 % del peso de nacimiento en los primeros 3-5 días, y lo normal es recuperar el peso de nacimiento hacia el día 10 [14]. Después, el ritmo habitual de ganancia es de unos 20-30 g al día [14]. Lo tranquilizador es que el pediatra no espera que gane peso desde el minuto uno: espera exactamente esa curva de bajada y recuperación, y solo se preocupa si el bebé se sale claramente de ese patrón [14].
El primer año: revisiones y vacunas
Pasada la maternidad, empieza un calendario de revisiones del niño sano —en la primera semana, hacia los 15 días o el mes, y a los 2, 4, 6 y 11-12 meses— donde se controla el peso, la talla, el perímetro de la cabeza, la alimentación y el desarrollo [1,15]. Los nombres y quién las hace (enfermera, pediatra) cambian un poco según la comunidad [1,15].
En cuanto a vacunas, en España en 2026 el esquema del primer año es, a grandes rasgos: nada al nacer para la mayoría de los bebés (con una excepción que explicamos abajo), y luego vacunas a los 2, 4, 11 y 12 meses, con más entre los 12-15 meses [11,16]. La primera vacuna de hepatitis B va dentro de una vacuna combinada a los 2, 4 y 11 meses; solo se pone al nacer si la madre es portadora del virus o no se conoce su estado [8,11]. Como novedad de 2026 se añade la vacuna de la hepatitis A entre los 12 y 15 meses [11,16]. Y muchas comunidades ponen en la maternidad, en temporada, el nirsevimab: no es una vacuna, es un anticuerpo ya hecho que protege del virus que causa la bronquiolitis [16].
Sobre las vacunas es normal tener dudas —es tu bebé y son bastantes pinchazos en poco tiempo—. Lo que dice la evidencia es constante: las enfermedades que cubren no han desaparecido, solo se ven menos porque la vacunación funciona; y el calendario lo revisan comités de pediatras cada año, actualizándolo cuando llega evidencia nueva [16]. La última palabra, y cualquier duda concreta, es de tu pediatra.
La gotita diaria de vitamina D
Y una rutina más para casa: unas gotas de vitamina D al día durante todo el primer año, se recomiendan a todos los bebés, tomen pecho o biberón (la única excepción es el que ya toma al menos un litro diario de fórmula, que ya viene enriquecida) [17]. La leche materna tiene poca vitamina D de forma natural, y no se recomienda poner al sol a un bebé pequeño; por eso las gotas son la vía segura [17]. Aquí no hay debate ni controversia: solo el recordatorio de darlas todos los días.
¿Y "cuál comprar"? Aquí no toca
Con la silla de coche o el cojín de lactancia tiene sentido comparar marcas. Con esto, no: el Apgar, la pomada, la vitamina K, el talón, el oído y el corazón los pone y los hace el sistema sanitario, iguales para todos y gratis. No hay "gama económica o premium" que elegir, y no vamos a inventarnos una. Lo único que se compra en la farmacia son las gotas de vitamina D, y ahí la marca y la dosis las decide tu pediatra, no un ranking [17].
Lo que de verdad te llevas
Parecen muchas pruebas, pero son un chequeo pensado para tranquilizar, no para asustar. Ninguna sustituye lo que ve tu matrona o tu pediatra: esta ficha te cuenta qué es cada cosa para que llegues sabiendo, y cualquier resultado concreto lo interpretan ellos.
El chequeo que le hacen al bebé antes de que tú te enteres
Planta de maternidad, primera mañana. El bebé lleva unas horas fuera, tú aún estás recomponiéndote, y en ese rato ya le han mirado el color al nacer, le han puesto una pomada en los ojos y alguien ha nombrado "la vitamina K" y "la prueba del talón" como si supieras de qué van. No las suele explicar nadie con calma. Este texto es esa calma.
Y aquí la primera honestidad: esto no es una batería de análisis "por si acaso", ni una lista para memorizar. Es un cribado ordenado —cada prueba con un objetivo y una razón para hacerse ahora—, y lo que sigue son las fuentes oficiales que lo respaldan: Ministerio de Sanidad, la Asociación Española de Pediatría y las guías Previnfad, con sus referencias numeradas [2,4,6,11]. Lo que no tenga fuente detrás, no está. Y una raya que no cruzo: esta ficha te informa de lo que hace el equipo; no puntúa a tu bebé ni decide en lugar de tu matrona o tu pediatra.
No es una nota; es una foto
Empecemos por el malentendido más común, el test de Apgar. Nada más nacer se valoran cinco signos —color, pulso, respiración, tono y reflejos— al minuto y a los cinco minutos de vida [7]. La tentación es leerlo como el primer boletín de notas del bebé. No lo es. No es una calificación que lo marque; es una foto de los primeros minutos para decidir si el equipo echa una mano o no [7]. Que un recién nacido tenga manos y pies azulados en el primer minuto es lo normal, no el suspenso [7]. Casi todos "aprueban" sin ayuda.
El mismo reencuadre vale para los dos cribados sin pinchazo. El del oído (otoemisiones) mide si la cóclea devuelve el "eco" del sonido [3]; el del corazón, una pulsioximetría en mano derecha y pie que detecta cardiopatías graves que no dan soplo en las primeras horas [2]. Y aquí la regla de oro que ahorra muchos sustos: que un cribado pida repetirse no es un diagnóstico; es exactamente lo que se espera que haga un cribado bien hecho — avisar de "mira esto con calma", no de "esto está mal" [12]. La mayoría de las repeticiones terminan en normalidad.
La vitamina K: la duda real no es la que crees
Este es el punto donde más familias se atascan, así que voy a contarlo con precisión. Los recién nacidos nacen con la vitamina K baja, y esa vitamina es la que permite coagular [4]. Sin profilaxis, un pequeño porcentaje desarrollaría enfermedad hemorrágica del recién nacido, cuya forma tardía —semanas después— puede llegar a hemorragia cerebral [4,5]. Con la profilaxis generalizada, esa enfermedad casi desapareció [4].
La disyuntiva real no es "vitamina K sí o no"; es "intramuscular o vía oral". Y no son equivalentes. La revisión Cochrane de referencia, que reunió 13 ensayos aleatorizados, concluye que la dosis única intramuscular tiene evidencia sólida de prevenir la forma clásica; para la forma tardía, la más grave, la propia revisión no encontró ensayos aleatorizados que la probaran ni con pinchazo ni con vía oral —son los datos observacionales posteriores, fuera de esa revisión, los que respaldan que la intramuscular protege igualmente de ella [5].
Por eso las guías españolas ofrecen la oral —tres tomas repartidas en las primeras semanas— solo como opción para quien rechaza el pinchazo, no como alternativa de igual valor [4]. Dicho de otro modo: la vía oral te obliga a acordarte de tres fechas exactas y protege peor justo de lo peor. El pinchazo, en una dosis, cierra el tema, y su molestia se amortigua con piel con piel o succión [4]. Con las vacunas del calendario, el marco es el mismo: dudar es legítimo, y la respuesta es datos y calendario oficial revisado cada año por pediatras [16], no autoridad a secas.
Lo que conviene que sepas antes de entrar (reglas concretas, no principios abstractos)
- La pomada ocular es un seguro universal, no una sospecha. Eritromicina en ambos ojos, a todos los bebés, por parto vaginal o cesárea, porque previene una infección que la madre puede portar sin síntomas [10]. Puede esperar: no rompe el piel con piel [10].
- La vitamina K, mejor intramuscular. Una dosis, con evidencia sólida de ensayos clínicos frente a la forma clásica; para la forma tardía no hay ensayos aleatorizados con ninguna de las dos vías, pero la práctica clínica respalda igualmente la intramuscular [4,5]. Si la rechazas, existe la vía oral, pero pregunta y asume que exige tres tomas [4].
- La prueba del talón se hace a las 48-72 horas por un motivo [19]. Necesita que el bebé haya hecho tomas para reflejar su metabolismo real; busca ~21 enfermedades tratables que no dan síntomas al nacer; es gratuita y para todos [6].
- Un "hay que repetir" no es un diagnóstico. Ni en el oído ni en el corazón. Es el cribado funcionando: separa "a quién merece la pena mirar mejor" del resto [12]. No te adelantes al resultado definitivo.
- El bebé pierde peso y está bien. Se espera una bajada de en torno al 10 % los primeros 3-5 días y recuperar el peso de nacimiento hacia el día 10; luego, unos 20-30 g/día [14]. El pediatra vigila que siga ese patrón, no que engorde desde el minuto uno.
- La primera vacuna casi nunca es al nacer. La hepatitis B va en la combinada a los 2, 4 y 11 meses; solo se adelanta a las primeras 24 horas si la madre es portadora del virus o su estado se desconoce [8,11]. Si al vecino se la pusieron y a ti no, es por eso, no por descuido.
- La vitamina D es diaria y sin excepciones prácticas. 400 UI al día todo el primer año, con pecho o con biberón, salvo que ya tome ≥1 litro diario de fórmula [17]. La dosis exacta y la marca las pone tu pediatra.
- Fíjate en que el calendario es el de tu comunidad. Fechas y algunas vacunas extra varían por comunidad autónoma; el esquema de esta ficha es orientativo [11,16].
El calendario del primer año, de un vistazo
| Momento | Qué se revisa / qué se pone |
|---|---|
| Primeros días (maternidad) | Apgar [7], pomada ocular [10], vitamina K [4], talón [6], oído [3] y corazón [2]; posible nirsevimab frente al VRS en temporada [16] |
| 1.ª semana | Lactancia, ictericia, peso, resultados de cribados [1,15] |
| 15 días – 1 mes | Peso/talla/perímetro craneal, primera exploración completa [1,15] |
| 2 meses | Vacuna hexavalente + neumococo + rotavirus (oral) [11,16] |
| 4 meses | Segunda dosis de las anteriores (esquema 2+1) [11,16] |
| 6 meses | Alimentación complementaria, crecimiento; gripe estacional a partir de aquí [15,16] |
| 11 meses | Tercera dosis de hexavalente [11,16] |
| 12 meses | Tercera dosis de neumococo conjugada y, en muchas comunidades, meningococo B [11,16] |
| 12-15 meses | Triple vírica, meningococo ACWY, varicela y —novedad 2026— hepatitis A [11,16] |
Sobre las vacunas conviene distinguir dos cosas que la maternidad no siempre aclara: la mayoría de los bebés no recibe ninguna vacuna sistemática al nacer [8,11], y el nirsevimab que sí ponen muchas comunidades en la maternidad no es una vacuna —es un anticuerpo ya fabricado que se le da al bebé para reducir el riesgo de bronquiolitis grave por el virus respiratorio sincitial [16]—.
Una aclaración sobre "cuál comprar"
En otras fichas comparamos productos por gamas de precio porque tiene sentido: sillas de coche, cojines, carritos. Aquí no lo hace, y prefiero decirlo a fingir una tabla. El Apgar, la pomada, la vitamina K, los cribados del talón, el oído y el corazón los administra y ejecuta el Sistema Nacional de Salud, gratis y por igual: no hay "gama económica, media o premium" que elegir ni test independiente que rankear, y no voy a inventarme diez. El único producto de farmacia de este bloque es la vitamina D en gotas, y ahí la marca y la dosis las fija tu pediatra [17], no un comparador.
Limitaciones
Las cifras exactas de sensibilidad de los cribados y los umbrales (por ejemplo, cuándo una saturación es "baja") son referencia de lo que valora el equipo, no algo que esta ficha calcule o interprete. El calendario vacunal y el de revisiones varían por comunidad autónoma en fechas y en qué vacunas extra financia cada una, así que trátalos como orientación y confirma con tu pediatra o con el calendario oficial de tu comunidad [11,16]. Y todo cribado tiene un margen: no diagnostica, señala a quién mirar mejor.
Conclusión
No son pinchazos sueltos; es un chequeo entero comprimido en 48 horas para coger a tiempo lo poco que pudiera necesitarlo. Llega sabiendo qué es cada cosa y por qué se hace ahora. El resultado concreto —ese— no lo lee esta ficha: lo lee tu pediatra.
Encuadre y alcance
Conjunto de intervenciones y cribados del recién nacido sano en el Sistema Nacional de Salud español y seguimiento del primer año. Nota MDR (Clase IIb): las puntuaciones (Apgar), los umbrales de saturación y los puntos de corte de los cribados se documentan como referencia informativa de la actuación del equipo asistencial; la app no calcula, no puntúa y no interpreta resultados individuales. La gestión operativa de los cribados (procedimiento, aplicación de citas, panel exacto de enfermedades) varía por comunidad autónoma; el contenido es orientativo, no un procedimiento nacional idéntico.
1. Test de Apgar
Valoración clínica de cinco signos (color/aspecto, frecuencia cardiaca, respuesta refleja, tono muscular, respiración), 0-2 puntos cada uno, total 0-10, realizada al minuto y a los 5 minutos de vida; si persiste baja, se reevalúa cada 5 minutos hasta los 20 minutos [7]. Interpretación operativa del equipo: 7-10 buena adaptación; <7 puede motivar apoyo (estimulación, oxígeno) [7]. Matiz relevante y no negociable en el copy: un Apgar bajo aislado no predice por sí solo el pronóstico individual; es una herramienta de valoración inmediata, no un índice pronóstico que la app deba mostrar como "nota" [7]. La acrocianosis en el primer minuto es fisiológica [7].
2. Profilaxis oftálmica
Aplicación única de pomada oftálmica de eritromicina 0,5 % en ambos fondos de saco conjuntivales tras el nacimiento, para prevenir la oftalmía neonatal por Neisseria gonorrhoeae y Chlamydia trachomatis adquirida en el canal del parto [10]. Universal (parto vaginal o cesárea), independiente de antecedentes maternos conocidos, y compatible con el contacto piel con piel inmediato sin pérdida de eficacia [10]. Alternativas históricas: tetraciclina 1 %, nitrato de plata [10].
3. Profilaxis de la enfermedad hemorrágica del recién nacido (vitamina K)
El neonato presenta niveles fisiológicamente bajos de vitamina K, cofactor de factores de la coagulación; sin profilaxis, una fracción de recién nacidos desarrollaría enfermedad hemorrágica del recién nacido (EHRN), incluida la forma tardía (semanas 2-12) con riesgo de hemorragia intracraneal [4,5]. La profilaxis generalizada redujo la incidencia a cifras muy bajas [4]. Pauta española: vitamina K 1 mg IM en dosis única tras el nacimiento (0,5 mg si peso < 1.500 g), respetando el piel con piel [4]. IM frente a oral: la revisión Cochrane (Puckett & Offringa, 13 ensayos aleatorizados) sostiene que la dosis única IM tiene evidencia sólida de prevenir la forma clásica; para la forma tardía, la propia revisión concluye textualmente que "neither intramuscular nor oral vitamin K has been tested in randomized trials with respect to late HDN" — ni la IM ni la oral cuentan con ensayos aleatorizados sobre la forma tardía [5]. La vía oral (3 dosis de 2 mg: nacimiento, día 4-6, semana 4-6) mejora marcadores de laboratorio de coagulación [4]. Fuera de esta revisión, los datos observacionales disponibles sí respaldan que la IM protege también de la forma tardía, lo que sostiene la recomendación de las guías [4]. Por ello las guías ofrecen la oral como opción de consentimiento informado tras rechazo de la IM, no como equivalente [4]. El ángulo editorial correcto no es "vitamina K sí/no", sino "IM (evidencia sólida de ECA en la forma clásica, respaldo observacional en la tardía) frente a oral (evidencia parcial en ambas formas y adherencia dependiente de 3 tomas)".
4. Cribado metabólico-endocrino (prueba del talón)
Punción del talón para obtener sangre en papel absorbente, analizada en laboratorio de referencia [6]. Detecta patologías congénitas endocrino-metabólicas asintomáticas al nacer (hipotiroidismo congénito, fenilcetonuria, fibrosis quística, anemia falciforme, entre otras; ~21 enfermedades a nivel estatal, con adiciones autonómicas), tratables si se detectan precozmente [6]. Momento: 48-72 h de vida [19], tras las primeras tomas, para reflejar el metabolismo real [6]. Gratuita, universal en el SNS, con consentimiento informado [6].
5. Cribado auditivo neonatal
Otoemisiones acústicas (respuesta coclear a un estímulo sonoro) y/o potenciales evocados auditivos automatizados (respuesta neural), método variable por comunidad [3]. Objetivo: detectar hipoacusia antes de los 6 meses, frente a un diagnóstico histórico sin cribado en torno a los 2-3 años, con impacto directo en el desarrollo del lenguaje [3]. Ante resultado no concluyente —frecuente y raramente patológico— se repite en semanas siguientes; solo si persiste se deriva a audiología pediátrica [12]. Causas benignas de repetición: ruido ambiental, líquido residual, agitación del neonato [12].
6. Cribado de cardiopatías congénitas críticas (pulsioximetría)
Pulsioximetría diferencial (mano derecha —preductal— y un pie —posductal—) para detectar cardiopatías críticas sin soplo ni síntomas en las primeras horas, potencialmente letales o quirúrgicas en el periodo neonatal [2]. Se considera positivo (motivo de estudio ampliado) SatO2 < 90 %, con protocolos escalonados según valor y diferencia preductal/posductal [2]. Rendimiento de referencia (metaanálisis Thangaratinam et al., Lancet 2012, 13 estudios; misma referencia que emplea el protocolo SENeo): sensibilidad 76,5 %, con tasa de falsos positivos muy baja (~0,14 %) [18]; complementa —no sustituye— la ecografía prenatal y la exploración física [2]. Realización en torno a las 24 h de vida, antes del alta, a todos los recién nacidos [2,13]. Reforzar: un resultado no concluyente no equivale a diagnóstico de cardiopatía.
7. Antropometría en las primeras visitas
Pérdida ponderal fisiológica de en torno al 10 % del peso al nacimiento en los primeros 3-5 días (excreción de líquido, meconio, establecimiento de la lactancia), con recuperación del peso de nacimiento habitualmente hacia el día 10 y ganancia posterior de ~20-30 g/día [14]. Se monitoriza además el perímetro craneal (crecimiento cerebral rápido los primeros meses) [14]. Cuándo derivar: pérdida superior a la esperada o ausencia de recuperación pasadas ~2 semanas motivan revisión profesional, no autodiagnóstico [14].
8. Programa de Salud Infantil (revisiones del niño sano)
Seguimiento preventivo del primer año con controles en la 1.ª semana, 15 días-1 mes, y a los 2, 4, 6 y 11-12 meses; se valora crecimiento, desarrollo psicomotor, alimentación y, según protocolo local, cribado de displasia de cadera, criptorquidia y visión, más consejo sobre prevención de muerte súbita del lactante, accidentes y tabaquismo pasivo [1,15]. Nomenclatura y reparto enfermería/pediatría variables por comunidad/centro [1,15].
9. Calendario vacunal del primer año (España 2026)
Coexisten el Calendario Común del CISNS (financiado, aprobado el 12 dic 2025) [11] y el Calendario CAV-AEP (recomendación de la AEP) [16]. Esquema sistemático del primer año, en líneas generales:
- Nacimiento: sin vacuna sistemática para población general; excepción de hepatitis B en las primeras 24 h si la madre es AgHBs positiva o de serología desconocida (con inmunoglobulina si es positiva; pauta 0-2-4-11) [8,11]. Fuera de vacunas, nirsevimab (anticuerpo monoclonal, inmunización pasiva, no vacuna) frente al VRS en temporada, según comunidad [16].
- 2 meses: hexavalente (DTPa-VPI-Hib-HB), neumococo conjugada, rotavirus (oral) [11,16].
- 4 meses: segunda dosis (esquema 2+1) [11,16].
- 11 meses: tercera dosis de hexavalente [11,16].
- 12 meses: tercera dosis de neumococo conjugada y, en muchas comunidades, meningococo B [11,16].
- 12-15 meses: triple vírica, meningococo ACWY, varicela y —novedad 2026— hepatitis A en dosis única [11,16].
- Gripe estacional sistemática desde los 6 meses [16].
Presentar con nota explícita de variación por comunidad autónoma (fechas y vacunas extra financiadas) [11,16].
10. Suplementación con vitamina D
400 UI/día durante el primer año para todos los lactantes, con lactancia materna o fórmula, salvo ingesta ≥1 L/día de fórmula fortificada [17]. Fundamento: bajo contenido natural de vitamina D en leche materna y no recomendación de exposición solar directa en el lactante pequeño [17]. Prematuros: 200 UI/kg/día hasta un máximo de 400 UI/día [17]. Inicio en los primeros días y mantenimiento hasta el año o hasta ingesta suficiente de fórmula fortificada [17]. La dosis e indicación individual corresponden al pediatra; la app no prescribe.
11. Sobre la ausencia de comparativa de producto
Esta ficha es de tipo guía, no comparativa de producto. Las intervenciones y cribados descritos los administra y ejecuta el SNS de forma universal y gratuita: no procede una estratificación por gamas de precio (económica/media/premium) ni existe un test independiente de mercado que rankear, por lo que —conforme al principio de honestidad— no se fabrica ninguno. El único producto de venta en farmacia asociado es la vitamina D en gotas, cuya elección de marca y dosis corresponde al pediatra [17]; no se ofrece ranking.
Cuándo derivar (resumen)
Cualquier resultado no concluyente de cribado (auditivo, cardiopatías, talón) se gestiona según el protocolo del propio programa, no en la app [2,12]. Pérdida ponderal fuera del patrón esperado o ausencia de recuperación a las ~2 semanas: revisión pediátrica [14]. Rechazo de la vitamina K IM: consentimiento informado y pauta oral discutida con el profesional [4]. Prematuridad o bajo peso: pautas específicas de vitamina K (0,5 mg si < 1.500 g) y vitamina D (200 UI/kg/día) valoradas por el equipo [4,17]. Dudas sobre vacunación: pediatra y calendario oficial de la comunidad [11,16].




